Y al mirarlo a los ojos la estrella se enamoró de aquel angel perdido, y supo que desde aquella noche su luz ya tenía dueño




miércoles, 7 de marzo de 2012

UN NUEVO AMANECER

En el cementerio de mis ilusiones, donde yacen los sueños del pasado se pierden los recuerdos de antiguos amores. 

Bajo un mar negro duermen las alegrías y las tristezas que un día me hicieron sentir vivo,  mientras que amargas  lágrimas se mezclan en él con la sangre de viejas heridas no cerradas.

Junto a ellas cientos de lápidas son el mudo testimonio de las personas que pasaron por mi vida y de alguna forma la cambiaron. Ahora al mirar hacia atrás la nostalgia me invade de nuevo pero esta vez no dejo que me venza.

De nada sirve arrepentirse de lo que no hicimos o dijimos, cuando estás en el ocaso de la existencia ya no hay segundas oportunidades.

El tiempo es a veces un cruel compañero, implacable, un camino sin retorno. Pero ahora cuando mi vida llega a su fin pienso que quizás no lo hice tan mal. 

Cierro los ojos cansado y me dejo llevar por el destino, no tengo miedo, se que me estáis esperando y ese anhelo se lleva mi último suspiro.....

6 comentarios:

piolin dijo...

esta bien escrito pero es bastante triste.

ANTARES dijo...

La muerte siempre lo es pero cuando llega en el momento que toca al final de toda una existencia llena de experiencias es ley de vida y se convierte en un descanso no se puede vivir eternamente al menos en este mundo
gracias por tu comentario

Merlin dijo...

Cuando la nostalgia nos invade, la tristeza llena nuestra Alma, es inevitable cuando miramos para atrás y sentimos la amargura de antiguos amores perdidos, es algo que yo también siento.
Deseo que despierten tus alegrías y se duerman tus tristezas para siempre.
Saludos

Anónimo dijo...

me alegra ver que sigues escribiendo y de alguna manera "caminando"...
es precioso tu relato,pero coincido con piolin,bastante triste.
me encantó volver a leerte..
un beso muy fuerte y cuidate,cuidate mucho Eva.

ReltiH dijo...

UN BELLO SEGUIR...
BESOS

Seth dijo...

Bellas palabras