Y al mirarlo a los ojos la estrella se enamoró de aquel angel perdido, y supo que desde aquella noche su luz ya tenía dueño




miércoles, 4 de marzo de 2015

UNA LUZ EN LA OSCURIDAD

Me despierto sobresaltada, la oscuridad me rodea y fuerzo los ojos para intentar ver el camino, pero no sirve de nada, todo es negro a mi alrededor.
Hace mucho que perdí la luz que me guiaba, y desde entonces he intentado por todos los medios volver a encenderla  pero no he podido.
 He andado sin rumbo pero sin detenerme, había algo en mi interior que no me permitía parar,  quizás el miedo de saber que si lo hacía no podría volver a arrancar.
Era como un autómata, mi caminar no tenía sentido, no había ningún destino,  nadie esperándome al final del trayecto, pero yo continué mi marcha.
Ha sido un camino solitario y silencioso, y al final me venció la desesperación.
Ahora estoy muy cansada, me he sentado mirando al cielo, buscando esa estrella que me guiaba, pero ella tampoco está conmigo, como todos me ha abandonado.

La tristeza y la desolación se van apoderando de mi corazón herido de muerte, las lágrimas tan conocidas para mi empiezan a caer lentamente...ellas también están cansadas.
 El sueño acaba venciéndome,  y yo me dejo conquistar, no ofrezco resistencia, en mi interior deseo que ese sueño sea eterno para acabar con este dolor que es mi existencia.

Un ruido me despierta, y oigo pasos que se acercan, pero mi cuerpo ya no responde, las pocas fuerzas que me quedaban han desaparecido.
Noto un roce en mi mejilla, siento una presencia a mi lado y alzo la mirada ...y entonces te veo.
Quizás mi vista me engaña pero estiro mi brazo para coger esa mano que me ofreces  y me aferro a ella con desespero, como si fuera mi última oportunidad.
 No se quien eres pero el contacto con tu piel enciende en mi una pequeña llama de esperanza  y me transmite el calor que mi corazón había perdido.

Quizás puede brillar un nuevo amanecer en mi vida?

Me aferro fuertemente a tu mano mientras me susurras al oído:  caminas conmigo?

8 comentarios:

Jorge dijo...

Me ha emocionado mucho este relato. No he llorado porque, por desgracia, nadie me ha enseñado a hacerlo, pero me hubiera gustado derramar algunas lágrimas.

Gracias por este relato que me ha acompañado en este día solitario, tan solitario como ayer, como mañana, como siempre.

ANTARES dijo...

Gracias a ti por tu comentario. A veces las palabras son nuestra unica compañia...

Anónimo dijo...

Es eso k sentimientos cuando la soledad nos rodea y esperamos esa luz esa mano para k nos acompañe a caminar

Williams Akiaga Rojas dijo...

REALMENTE MUY BELLO.

Anónimo dijo...

Me ha llegado al alma. Describes de forma poética un momento muy doloroso de mi vida, donde hasta el respirar dolía y donde parecía mi final que era un final eterno, como aquella a pesadilla donde sueñas que vas a morir pero no mueres. Mi sufrimiento era emocional pero ms doloroso que tener un hijo. Pero en ese momento donde había llegado al límite de mi resistencia, es cuando Jesucristo literalmente vino a mi rescate. Yo entre mi poca fé, oraba, pero con dudas si realmente me escuchaba o si yo no era tan importante para que él acudiera a mi. Pero en su misericordia, una vez más comprobé de su existencia maravillosa. Hay veces que tenemos que tocar la roca del fondo para darnos cuenta que El es la roca que nos sostiene( Salmos 18:2).

Luis Fernando De Paz dijo...

Hola como estas L de la vida y la estrella

cesariones dijo...

Hermoso relato. Felicitaciones.

josefina manzanera dijo...

Muy hermoso el relato.cuantas veces una se siente así.y espera esa mano que te ayude y te de esperanza que hay buenas personas.