Y al mirarlo a los ojos la estrella se enamoró de aquel angel perdido, y supo que desde aquella noche su luz ya tenía dueño




lunes, 22 de febrero de 2010

EL ÚLTIMO SUEÑO


Cuando su última sonrisa desapareció un frio intenso le recorrió todo el cuerpo. Como podía ser, como se podía perder la alegría de un día a otro, como podía enfriarse un corazón tan rapido, hasta hacerle temblar el alma..
No sabía como sucedió pero ese momento llegó: en el fondo lo esperaba, ella siempre supo que llegaría.
Aquellos días de ilusiones y esperanzas solo fueron un espejismo, un último cartucho quemado a la desesperada, un triste final ya anunciado aunque no por ello menos duro, menos doloroso.
Pero ahora ya conocía cual era su camino, ya sabía lo que queria, y eso dentro de la pena que quemaba en su interior le producía al mismo tiempo una extraña sensación de tranquilidad, de paz.
Ya pronto todo acabaría, su final estaba escrito. aunque quizás siempre lo estuvo. Daba igual los caminos que le habían llevado hasta él, nunca hubiera variado, tal vez la forma de llegar hasta allí, pero nunca su destino, ese estaba marcado desde el primer día para ella.

12 comentarios:

Cantares dijo...

Yo he perdido la alegrìa en un instante y si bien en ese momento el camino es algo borroso y parece imposible continuar la marcha es cuestiòn de tomarse uns minutos, horas o dìas para llorar todo lo doloroso, quitarselo de encima y luego la sonrisa volverà, la alegrìa renacerà. Es solo cuestiòn de tiempo.
Decile a la protagonista de tu historia que aunque hoy parezca imposible, todo saldrà bien y que es bueno llorar pero que no se quede solo en eso.
Besos grandes

azul dijo...

Le doy toda la razón a Cantares...el camino está no solo para la protagonista, sino para todos...momentos de risas, de lágrimas pero hay que seguir para adelante

Un beso

AROBOS dijo...

Un buen relato, triste pero bien contado. Seguiré viniendo por aquí a leerte. Saludos.

FAIL dijo...

EL destino actúa por su cuenta pero siempre por algo. Las cosas no ocurren porque si y de todo se aprende. La vida da muchas vueltas y nunca se puede tirar la toalla porque tal vez nos perderíamos algo maravilloso que el destino nos pueda tener guardado. Creo en la justicia cósmica y que los buenos corazones recibirán lo tanto ansiado. Te mando un besazo escritora. Me encanta tu blog, nos deleitas con relatos tristes pero terriblemente dulces con tu forma de relatar.

Besazos guapísima

Anónimo dijo...

A mi no me parece que escribas mal en absoluto. Además, parece que tienes una asombrosa facilidad para expresar tus emociones, con lo cual, el texto está perfecto:) Sha-bee

sedemiuqse dijo...

Tdos llegaremos al mismo final, pero por distintos caminos, unos tomarán ribera arriba otros ribera abajo.... cada uno de nosotros experimentaremos de distintos modos, pero todos llegaremos al fina de "este" camino...

Besos y amor
je

estoy_viva dijo...

Hay en cualquier persona que se pierde la alegria, el corazon produce hielo, pero hay que superarlo, hay que cambiar de actitud procura pensar siempre en positivo, uno se va y otro seguro vendra que te aportara tanta felicidad que agradeceras que el otro saliera.
Con cariño
Mari

FRANCISCO PARDÓ dijo...

He caído a este espacio como las hojas por el viento, y he podido comprobar que los sentimientos en ti se expresan desde lo profundo de tu alma. Te felicito por tu espacio, y ofrezco humildemente invitarte al mío. Besos

Ofelia dijo...

Muy bien contado el momento, Eva: consigues transmitir la sensación aplastante que en determinados momentos sentimos cuando consideramos que nuestro destino está marcado. Todos, alguna vez en nuestra vida (puede que múltiples veces), lo hemos sentido.

Ahora, me gustaría que te esforzaras, y que escribieras respecto a cómo somos capaces de desafiar a ese destino malvado que a veces nos ha parecido el único posible.

Escribes con el alma, Eva, y eso llega a todo el mundo. Esfuérzate, danos ese resquicio de luz. Tú sabes que es posible, y yo estoy deseando leerlo.

Un inmenso abrazo

Ficticia dijo...

Quizá no me entristecería tanto el post, si no me hubiera sentido así antes... La felicidad puede volver, si no se le cierra la puerta. Es cuanto puedo decir.

Leo dijo...

¿Será cierto que todos nacemos con un destino qué ya está escrito?
si es así, ¿qué sentido tiene vivir?
me he preguntado eso muchas veces
y creo que nunca dejaré de hacerlo.
Me ha encantado tu escrito y me ha hecho volverme a preguntar esto
¡Un Abrazo!

ANTARES dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios y por vuestro tiempo.
un beso